La solución es sencilla:
mantén la preparación simple.
Puedes utilizar canela, vainilla sin azúcar o un poco de fruta para darle sabor.
¿Agua de avena o avena entera?
Si tu objetivo principal es sentirte satisfecho, la avena entera puede tener una ventaja.
Cuando comes los copos completos, consumes la fibra y otros componentes del cereal en lugar de eliminar parte de ellos durante el colado.
Puedes preparar un desayuno con avena, yogur natural, fruta y semillas, por ejemplo.
Otra opción es preparar la bebida y aprovechar también la avena que queda después del licuado en lugar de desecharla.
De esta manera reduces el desperdicio y aprovechas mejor el alimento.
También puede beneficiar tu alimentación de otras maneras
La avena no solamente destaca por su contenido de fibra.
Forma parte de los cereales integrales y aporta diferentes nutrientes, entre ellos minerales, proteínas y compuestos vegetales.
Su fibra soluble también ha sido estudiada por su relación con el colesterol LDL y con la respuesta de glucosa después de las comidas.
Esto no significa que un vaso de agua de avena vaya a solucionar por sí mismo un problema de colesterol o azúcar en sangre.
Los beneficios dependen de la cantidad consumida, de cómo se prepara y, sobre todo, del patrón general de alimentación.
¿Puedes tomarla todos los días?