PARTE 2: LA FIRMA OCULTAPARTE 2: LA FIRMA OCULTA

descubrirlo.

Nadie habló.

Salí de la casa.

Esa tarde fui directamente al despacho de Sofía.

Ella leyó cada página sin interrumpirme.

Al terminar, levantó la mirada.

—Mariana, esto cambia completamente la situación.

—¿Puedo liberarme de esa garantía?

—Hay que revisar cómo se obtuvo tu firma y quién presentó estos documentos.

—Yo no firmé.

Sofía asintió.

—Entonces vamos a empezar por ahí.

Sacó una carpeta nueva.

—Pero antes necesito que me respondas algo.

—¿Qué?

Me mostró la última página del contrato.

Había una firma debajo de mi nombre.

La observé.

Era parecida a la mía.

Demasiado parecida.

Pero yo sabía que no era mi firma.

Entonces Sofía señaló la fecha.

—Ese día tú estabas fuera de Querétaro.

Me quedé helada.

—¿Cómo lo sabes?

Ella abrió otro documento.

—Porque ese mismo día pagaste una habitación de hotel en Guadalajara con tu tarjeta.

Mi corazón empezó a latir más rápido.

Alguien había firmado

por mí.

Y no había sido mi madre.

Porque en el registro de acceso del banco aparecía otro nombre.

El nombre de la persona que había llevado personalmente los documentos.

Esteban.

Mi propio hermano.

Sofía cerró la carpeta.

—Mariana, creo que tu familia no te está contando toda la historia.

Miré el teléfono.

Tenía siete llamadas perdidas de mi madre.

Y un mensaje de Esteban.

“Necesitamos hablar antes de que hagas algo de lo que todos nos arrepintamos.”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *