Mi vecino aplastó la bicicleta que mi hijo compró después de ahorrar casi un año y se negó a pagarla… yo quería llevar hasta el juzgado, pero mi hijo ya había preparado algo que nadie en la colonia esperaba.
Publicado el 14 de septiembre de 2026 por issac
Mi vecino aplastó la bicicleta que mi hijo compró después de ahorrar casi un año y se negó a pagarla… yo quería llevar hasta el juzgado, pero mi hijo ya había preparado algo que nadie en la colonia esperaba.
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Pausa
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—No te voy a pagar ni un peso. Esa bicicleta estaba demasiado cerca de la calle.
Eso fue lo que me dijo Rogelio mientras la bicicleta de mi hijo seguía debajo de una de las llantas de su camioneta.
un segundo pensé que estaba bromeando.
No lo estaba.
Mi hijo
Mateo, de catorce años, había tardado casi un año en juntar los 12,000 pesos que costaba esa bicicleta de montaña.
Cada sábado lavaba autos, cortaba el pasto de algunos vecinos y ayudaba a cargar mercancía en la papelería de don Ernesto. Nunca le regalamos el dinero.
Quería comprarla con su propio esfuerzo.
Y lo consiguió.
Por eso verlo parado junto al portón de nuestra casa en Querétaro, mirando el cuadro doblado de su bicicleta sin decir una palabra, me dolió más que cualquier discusión.
Rogelio había salido de reversa de su cochera sin fijarse.
La bicicleta estaba apoyada junto a nuestra entrada, perfectamente visible.
Aun así, él se cruzó de brazos.
—Pues también tiene que aprender a cuidar sus cosas.
Sentí que me hervía la
sangre.
—Tú la atropellaste.
—Fue un accidente .
Seguros
—Entonces hazte responsable.
Rogelio soltó una risa.
—Si quieres dinero, déjame.
Mateo me tomó del brazo antes
de que la discusión empeora.
—Vámonos, papá.
Esa tarde le prometí que resolveríamos el problema.
Tomé fotografías, guardé el recibo de compra y habló con un vecino que había visto lo ocurrido desde su ventana.
Incluso consulté qué necesitábamos para presentar una reclamación formal si Rogelio seguía negándose.