Esta vez sí sonreí.
—Claro.
Caminamos juntas hasta la habitación.
Mi madre tomó a Lily en brazos y comenzó a llorar.
—Lo siento, pequeña —susurró—. Tu mamá hizo lo correcto.
La observé.
Esta vez sí sonreí.
—Claro.
Caminamos juntas hasta la habitación.
Mi madre tomó a Lily en brazos y comenzó a llorar.
—Lo siento, pequeña —susurró—. Tu mamá hizo lo correcto.
La observé.