Un movimiento brusco, unas cuantas salpicaduras y, de repente, tu prenda favorita queda manchada para siempre… o al menos eso parece. Las manchas de lejía son uno de esos pequeños problemas cotidianos que dan ganas de tirar la toalla. Pero antes de renunciar a la prenda, debes saber que existen soluciones para atenuar la mancha o incluso convertir el accidente en una oportunidad creativa. ¿Por qué la lejía deja marcas indelebles? La mancha de lejía no es una mancha común: decolora el tejido eliminando los pigmentos. En otras palabras, el color desaparece. Por eso, los lavados repetidos no sirven de nada. El objetivo no es «eliminar» la mancha, sino reducir su visibilidad o equilibrar visualmente el color de la zona circundante. Truco para minimizar las manchas (con precaución) Un método habitual consiste en utilizar alcohol puro (por ejemplo, vodka o ginebra) para igualar el color de la zona decolorada. Procedimiento

de seguridad (con cantidades precisas)
Aclarado previo (obligatorio): Aclara la zona manchada con agua corriente fría o tibia durante al menos 2 minutos, masajeando suavemente el tejido entre los dedos para eliminar cualquier resto de lejía.
Escurrido: Escurre delicadamente el exceso de agua, sin retorcer la prenda.
Condiciones de trabajo: Prepare el material en una habitación bien ventilada (abre una ventana). Extiende la prenda sobre una toalla limpia.
Cantidad de alcohol: Vierta 5 ml de alcohol puro (aproximadamente una cucharadita) en un recipiente pequeño. Utilice un bastoncillo de algodón o un disco desmaquillante.
Aplicación precisa: Impregna el algodón con 2 o 3 ml de alcohol (el algodón debe estar húmedo, no chorreando). Aplícalo suavemente sobre la zona manchada durante 30 a 60 segundos, sin frotar. Duración del tratamiento…

A continuación se encuentra en la página siguiente.Deje actuar durante 2 minutos y, a continuación, aclare inmediatamente con agua limpia durante

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