—Pensé que nunca vendrías.
Colin permaneció inmóvil en la puerta.
—No puede ser —murmuró.
Entonces la niña lo miró.
Su expresión cambió.
—Tú.
Colin retrocedió.
—Pensé que nunca vendrías.
Colin permaneció inmóvil en la puerta.
—No puede ser —murmuró.
Entonces la niña lo miró.
Su expresión cambió.
—Tú.
Colin retrocedió.