—Un invierno nos quedamos sin dinero para la leña —contó—. Y estaba embarazada de ti.
Fue entonces cuando le pidió a mi padre: «Tómame el sueldo antes de que alcance a regalarlo».
Cuando la disciplina se vuelve rigidez
—Un invierno nos quedamos sin dinero para la leña —contó—. Y estaba embarazada de ti.
Fue entonces cuando le pidió a mi padre: «Tómame el sueldo antes de que alcance a regalarlo».
Cuando la disciplina se vuelve rigidez