Aquella noche ocurrió algo todavía mejor.
Mauricio apareció en la casa donde creía que estaba Mariana.
Desde el interfón dijo:
—Don Roberto, puedo hacer desaparecer documentos. Trabajo con escrituras todos los días. Si cooperan, esto puede resolverse.
Raúl, que estaba conmigo, grabó cada palabra.
Pero la verdadera sorpresa llegó a la mañana siguiente.
Iván llamó casi gritando.
—Encontré algo.
—¿Qué?
—Una vecina de Diego grabó el día en que echaron a Mariana.
La señora se llamaba Ofelia.
Había estado filmando las plantas de su balcón cuando escuchó los gritos.
El video duraba cincuenta y dos segundos.
Se veía a Diego quitándole la bolsa a Mariana.
Mauricio bloqueándole la puerta.
Leticia gritando:
—¡Lárgate! Aquí no queremos mantenidas.
Y Mariana tratando de proteger a Emiliano mientras la obligaban a salir.
Fernando observó el video tres veces.
—Esto cambia todo.