Madre de 98 años se muda a un asilo para cuidar a su hijo de 80… Ver másMadre de 98 años se muda a un asilo para cuidar a su hijo de 80… Ver más

Puede haber formado su propia familia y haber vivido una vida independiente, pero dentro de la relación familiar continúa existiendo ese sentimiento de querer saber si está bien.

Familia

Eso no significa que los padres deban asumir siempre el cuidado de sus hijos adultos. El envejecimiento también requiere límites, apoyo profesional y redes familiares adecuadas.

Pero sí demuestra que el afecto no tiene una fecha de vencimiento.

Cuando los papeles comienzan a cambiar
El envejecimiento puede producir una inversión progresiva de los roles.

Los hijos que alguna vez fueron cuidados por sus padres pueden terminar acompañándolos, ayudándolos a desplazarse, organizando sus medicamentos o tomando decisiones relacionadas con su bienestar.

Pero también puede ocurrir algo menos esperado: dos personas mayores pueden necesitarse mutuamente.

Una puede necesitar ayuda física, mientras que la otra necesita compañía emocional.

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