Allí explicó lo esencial:
- Jonah heredó una inestabilidad celular que Yates activó siguiendo órdenes del Proyecto Eidolon.
- Blythe se enfermó por causas naturales, atrapada en la misma investigación.
- Eliza, la hija de Mara, había sido buscada por Crosby Vane —el verdadero cerebro detrás de todo— porque poseía una inmunidad celular estabilizada.
La terapia definitiva, dijo Genevieve, requería tres fuentes biológicas. Pero la secuencia final del tratamiento solo la conocía Yates, el mismo hombre que había enfermado a Jonah.
El ultimátum en el Muelle Nueve
Un mensaje de video confirmó lo peor: Vane tenía a Jonah y también a Yates, ahora prisionero y golpeado. La cita era a medianoche en el Muelle Nueve, con la exigencia de entregar a Genevieve, a Mara y todos los archivos del Proyecto Eidolon.
Lawson aceptó, pero no fue solo. La hermana Catherine ya había duplicado la información y la había enviado a fiscales federales, periodistas de investigación y al consejo internacional de ética médica. Cuando Vane recibió las notificaciones en su teléfono, su imperio se derrumbaba en tiempo real: cuentas congeladas, redadas, órdenes de emergencia.