Esto no significa que los carbohidratos sean “malos”, sino que el equilibrio y el momento de su consumo se vuelven mucho más importantes con la edad.
El error que debilita tus piernas sin que te des cuenta
Uno de los errores más comunes es comenzar el día con alimentos ricos en azúcar o harina refinada. Cuando esto sucede, el cuerpo produce un aumento brusco de insulina, lo que puede reducir la capacidad de los músculos para utilizar correctamente las proteínas.
Como resultado, muchas personas sienten que “comen bien” pero siguen perdiendo fuerza y energía.
