Le dijo a Grant que necesitaba comprar algunas cosas para la bebé.
Él apenas levantó la vista del ordenador.
—No tardes.
Emily cerró la puerta.
En lugar de ir al supermercado, condujo hasta una cafetería tranquila cerca del centro financiero.
Su antiguo director ya la esperaba.
—Emily.
Ella sonrió.
—Hola, Daniel.
Daniel Brooks había sido su jefe durante casi seis años.
Era uno de los pocos hombres que conocían realmente su capacidad profesional.
No preguntó por qué había desaparecido.
Solo miró a Ivy dormida en el cochecito.
—Es preciosa.
—Gracias.
Daniel sacó una carpeta.
—No voy a presionarte.
Emily levantó una ceja.
—Eso suena sospechoso.
Daniel sonrió.
—Tenemos un puesto nuevo.
—¿Qué tipo de puesto?
—Directora de planificación estratégica.
Emily guardó silencio.
—Trabajo híbrido.
Ella volvió a mirar la carpeta.
—¿Salario?
Daniel mencionó la cifra.
Emily sintió una pequeña punzada en el pecho.