PARTE 2
En la grabación, Arturo sujetaba a Elena por la mandíbula y le metía cucharadas de avena en la boca mientras ella intentaba apartarse.
Mi suegra tosía, lloraba y trataba de escupir aquello, pero él no se detenía.
Cuando terminó, levantó la cobija, presionó suavemente su vientre inflamado y sonrió.
No era una sonrisa de preocupación.
Parecía satisfecho.
—Mi papá está matando a mi mamá —murmuró Daniel, con la voz destrozada.
No perdimos más tiempo. Llamé al 911 y expliqué que Elena tenía dificultades para respirar y que sospechábamos que alguien le administraba sustancias desconocidas.
Arturo apareció cuando escuchó la llamada.
—¡Están inventando enfermedades para quitarme el dinero!
Daniel se interpuso entre él y la cama.
—Papá, apártate. Mi mamá se va al hospital.
Fue la primera vez que lo vi enfrentarse a su padre.
La ambulancia llegó mientras Arturo seguía amenazándonos. Los paramédicos comprobaron que Elena necesitaba atención inmediata y se la llevaron.