¿Y lo más extraño?
David había pasado años insistiendo en que un papel no significaba nada.
Pero una mañana, en la mesa de la cocina, unos cuantos papeles bastaron para hacerle comprender exactamente cuánto podía perder.
¿Y lo más extraño?
David había pasado años insistiendo en que un papel no significaba nada.
Pero una mañana, en la mesa de la cocina, unos cuantos papeles bastaron para hacerle comprender exactamente cuánto podía perder.