A veces, lo que parece un secreto aterrador es en realidad una niña asustada que no sabe cómo pedir ayuda y un padre que comete el error de intentar proteger a todos por su cuenta.
Pero desde aquel día, como familia, nos hicimos una promesa.
Por muy dolorosa que fuera la verdad, nunca volveríamos a ocultárnosla unos a otros.