Durante mucho tiempo confundí ser necesario con ser amado.
Ya no.
Ahora, cuando firmo mi nombre, siempre miro la última línea.
Esa pequeña curva ascendente.
Durante mucho tiempo confundí ser necesario con ser amado.
Ya no.
Ahora, cuando firmo mi nombre, siempre miro la última línea.
Esa pequeña curva ascendente.