Explicó que unos meses antes del accidente le había dado a Eli una pequeña caja. Le dijo que la guardara para la graduación si a él le pasaba algo. Eli pensó entonces que Marko solo estaba bromeando. Nunca pudo imaginar que realmente tendría que cumplir esa promesa. Sin embargo, no la olvidó.
Eli se acercó al micrófono y respiró hondo. Dijo que había guardado la caja durante todo un año. Cuando vio que Hazel renunciaba a la graduación, supo que tenía que encontrar la manera de cumplir el deseo de Marko. Por eso decidió hacer el vestido con sus propias manos. Quería que el recuerdo fuera parte de ella en ese día tan especial.
Confesó que nunca antes había cosido ropa. Veía videos hasta altas horas de la noche y aprendía cada puntada. Varias veces tuvo que empezar de nuevo. Tenía las manos llenas de pequeños pinchazos de aguja. Pero ni una sola vez pensó en rendirse.