—¿Es este el hombre?
Asentí.
—¡Sí, es él!
La mujer se tapó la boca con la mano.
Después me miró directamente a los ojos y susurró:
—Dios mío… otra
—¿Es este el hombre?
Asentí.
—¡Sí, es él!
La mujer se tapó la boca con la mano.
Después me miró directamente a los ojos y susurró:
—Dios mío… otra