—Y aun así me lo ocultaste.
—Tenía miedo de que, si las personas equivocadas descubrían que investigabas Vale Harbor, fueran a por ti.
—Ya lo hicieron.
No había nada que pudiera responder.
Michael me había llevado a una montaña aislada y me había dejado allí convencido de que ni mi hijo ni yo sobreviviríamos.
Ashley lo había ayudado porque esperaban conseguir cincuenta millones de dólares con mi muerte.
Grant se inclinó hacia el teléfono y preguntó a Nora dónde estaba.
Nora ignoró la pregunta.
En cambio, explicó que Elise había descubierto registros relacionados con el padre de Richard.
Y cuando comprendió lo peligrosos que eran aquellos documentos, se dio cuenta de que su hija recién nacida podía convertirse en una herramienta de presión contra ella.
—Entonces, ¿escondió a su propio bebé?
—La entregó a personas de confianza. Crearon registros nuevos, cambiaron nombres y todos debían creer que la niña había desaparecido durante el incendio.