Saqué primero aquella fotografía antigua.
Harrison parecía mucho más joven, quizá tendría poco más de cincuenta años. Estaba delante de una pequeña casa de piedra, sonriendo junto a una mujer de cabello oscuro.
La reconocí inmediatamente.
—No puede ser… —susurré.PARTE 2 / A los 78 años me casé con un hombre rico para proteger sus últimos días… Pero nunca imaginé lo que descubriría tras su muerte…