Alguien puede mostrarse extremadamente cariñoso desde el principio, hablar constantemente de una conexión especial y hacer grandes promesas antes de conocerse realmente.
Después puede aparecer una emergencia.
Un problema económico.
Una solicitud de dinero.
Una supuesta inversión.
Una razón por la que no puede conocerte personalmente.
Las declaraciones de amor nunca deberían convertirse en una razón para enviar dinero o compartir información financiera.
10. No necesitas abandonar tu independencia
Quizás este sea el punto más importante de todos.
Enamorarse no significa entregar toda tu vida a otra persona.
Puedes amar profundamente y seguir teniendo tus propios amigos.
Puedes tener pareja y conservar tus cuentas separadas.
Puedes compartir una casa y mantener tus espacios personales.
Puedes querer a alguien sin permitir que controle tus decisiones.
La independencia no es enemiga del amor.
De hecho, cuando dos personas pueden estar juntas porque quieren y no porque dependen completamente una de la otra, la relación puede tener una base mucho más saludable.
El amor después de los 60 no debería dar miedo