Claire entró en su habitación.
Su hermano tenía cables en el pecho y una vía central colocada en el cuello.
—¿Encontraron a Amelia? —preguntó él.
Claire negó con la cabeza.
—Todavía no.
—¿Sabes qué pasó?
Ella dudó.
Luego le contó todo.Cuando mencionó las ampollas destruidas, Ethan cerró los ojos.
—Esas eran para mí, ¿verdad?
—Sí.
—¿La trataron así por darme un asiento?
Claire no respondió.
Ethan soltó una risa amarga que terminó convirtiéndose en tos.
—Increíble.
—No hables.
—¿Quién autorizó que subiera?
—Marcus dijo que habló con alguien de la aerolínea.
Ethan volvió a mirarla.
—¿Y sabían que estaban sacando a Amelia?
—No conocían su identidad.
Él permaneció callado durante varios segundos.
—Eso no lo hace mejor.
Claire entendió inmediatamente lo que quería decir.
Aunque yo hubiese sido una profesora.
Una camarera.
Una estudiante.
Una madre viajando sola.