Su expresión se quebró.
—¿Cuánto necesita?
—No es cuestión de dinero.
—Lo sé.
Me sorprendió que no insistiera.
Claire se sentó.—Segunda. La familia Walsh firmará un documento reconociendo que la operación se realiza después de un retraso provocado por terceros y bajo mayor riesgo debido a la destrucción de la medicación.
—Aceptado.
—Tercera. Nadie de la familia contactará a mi hospital para ejercer presión.
—Aceptado.
—Cuarta.
Me detuve.
—La aerolínea preservará todas las grabaciones de seguridad, registros internos y comunicaciones relacionadas con mi expulsión. Si desaparece un solo archivo, no subo al avión.
Claire respondió sin vacilar.
—Lo tendrá.
—Y una última cosa.
—Dígame.
—No quiero los tres millones.
—¿Entonces cuánto?
—Cero.
Claire quedó en silencio.
—Si opero a Ethan, lo haré porque es mi paciente.
Miré mi maleta rota en el suelo.
—No porque alguien crea que puede comprarme.