Le dije que parecía caro.
Él respondió: “Lo he elegido yo. No te preocupes”.
“Déjame llevarte a un sitio bonito”.
***
Cuando llegué, Bryce ya estaba sentado.
Se levantó al verme.
“¿Jessie?”.
“¿Bryce?”.
“Genial. Eres igual que en las fotos”.
“Tú también”.
“¿Jessie?”
“Obviamente”.
Él sonrió, y decidí que estaba bromeando.
Se acercó un camarero.
“Hola, soy Caleb. Voy a atenderte esta noche. ¿Te apetece empezar con algo de beber?”.
Pedí un té helado.
Bryce pidió un cóctel y luego señaló la carta.
Decidí que estaba bromeando.
“Voy a pedir la torre de marisco”.
Eché un vistazo al precio.
“Es mucho para dos personas”.
“No pasa nada. Quiero probarla”.
“La verdad es que con un café me habría bastado”.
“Tomar un café me parece como una entrevista de trabajo”.
“Es mucho para dos personas”.
“A veces eso viene bien”.
“Quería invitarte, Jessie. Déjame hacerlo”.