El amor no es simplemente la ausencia de crueldad.
El amor es respeto.
Es honestidad.
Y cuando una pequeña voz dentro de ti te dice que algo no está bien, a veces debes escucharla.
Recibí mis primeras 101 rosas rojas a los sesenta y seis años.
No me las regalaron por amor.
Pero después de cuarenta y dos años viviendo al lado de otra persona, hicieron que por fin empezara a vivir también para mí misma.