Después revisó los documentos de la casa.
—¿Tú firmaste el crédito?
—No.
—¿Eres copropietaria?
—No. Mauricio insistió en manejarlo solo. Estamos casados por separación de bienes.
La abogada levantó las cejas.
—Entonces quiso tener el control completo de la propiedad y de la deuda. Habrá que revisar cada documento, pero en principio no puede exigirte que sigas pagando una obligación bancaria que él contrató personalmente.
Sentí que respiraba por primera vez en días.
—¿Y el dinero de mis padres?
Mariana señaló el estado de cuenta.
—Eso es otra historia. Ellos entregaron dinero con un propósito específico y tenemos evidencia de que Mauricio lo desvió casi inmediatamente. Hay base para reclamarlo y tendremos que determinar también la responsabilidad de Valeria.
Dos horas después salí del despacho con una carpeta llena de copias.
Pensé que Teresa tardaría algunos días en reaccionar.