—¿Qué?
—Papá no era el único autorizado en aquella cuenta.
—¿Quién más?
Olivia tardó unos segundos.
—Mamá.
Me quedé inmóvil.
Nuestra madre había muerto muchos años atrás.
Y de repente, una historia que yo creía limitada a mi padre parecía remontarse mucho más lejos.
—¿Sabías que ella figuraba allí?
—No.
—¿Y papá?
—Supongo que sí.
Después Olivia añadió:
—Hay otra cosa. Encontré una carta de mamá junto a los extractos.
El corazón me dio un vuelco.
—¿Qué
carta?
—Está dirigida a ti.
Sentí exactamente lo mismo que cuando apareció el sobre de James.
—¿Qué dice?
—No la he abierto.
Me quedé en silencio.
Olivia continuó:
—Después de todo lo ocurrido con la carta de James, pensé que esta vez debía entregártela cerrada.
Por primera vez desde que había comenzado aquella pesadilla, sonreí.