La ambientación también juega un papel importante. Las calles de Estambul aparecen como un escenario lleno de contrastes, donde conviven la dureza de la vida cotidiana y pequeños gestos de solidaridad que ayudan a sostener la esperanza. La ciudad acompaña el desarrollo emocional de los protagonistas y aporta realismo a la narración.
Netflix: la película turca basada en una historia conmovedora que emociona a todos y dura menos de dos horas