La habitación desapareció.
Dos.
Me quedé mirando la pantalla.
Un latido.
Luego otro.
Dos pequeños latidos de vida latían dentro de mí mientras el hombre que había creado este caos permanecía allí de
La habitación desapareció.
Dos.
Me quedé mirando la pantalla.
Un latido.
Luego otro.
Dos pequeños latidos de vida latían dentro de mí mientras el hombre que había creado este caos permanecía allí de