Parte 2: Detrás del velo del viento de la montaña….

Josephine rompió a llorar.

Esta vez, Cyrus no intentó detener las lágrimas ni le pidió que fuera fuerte. Simplemente acercó una manta y la dejó junto a ella.

No la tocó hasta que fue ella quien extendió la mano.

Entonces él se la sostuvo con delicadeza.

Y aquella noche, por primera vez desde que era niña, Josephine se durmió sin cubrirse el rostro.

La historia que Josephine nunca había contado

A la mañana siguiente, la luz entró por las pequeñas ventanas de la cabaña.

Josephine despertó sobresaltada.

Durante un instante no reconoció el lugar. Después recordó el pueblo, las risas, el contrato y los cincuenta dólares.

Se incorporó de golpe y buscó el saco.
Lo encontró doblado sobre la silla.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *