PARTE 2: EL HEREDERO QUE NUNCA EXISTIÓ KARA

Sonreí.

—No estoy soportando nada.

—Entonces, ¿quéestás haciendo?

Miré la pantalla negra.

—Esperando.

Mientras tanto, Daniel hizo su trabajo.

Descubrió que Grant había utilizado documentos de la empresa para iniciar el divorcio.

Eso ya era un problema.

Pero después encontró algo mucho peor.

Grant había transferido acciones a tres compañías creadas apenas semanas antes de solicitar el divorcio.

Las tres tenían el mismo representante legal.

Y las tres estaban vinculadas a una cuenta en el extranjero.

—Está ocultando activos —dijo Daniel.

—¿Cuánto?

—Lo suficiente para pensar que llevaba meses preparándose.

Suspiré.

—Entonces no fue un impulso.

—No.

Daniel colocó otra carpeta sobre la mesa.

—Planeó dejarte sin nada.

La abrí.

Había correos.

Transferencias.

Contratos.

Y finalmente una lista.

Mi nombre aparecía junto a una frase escrita por Grant:

“Después del divorcio, ella no tendrá acceso a nada”.

Sentí una tristeza extraña.

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