No quiso que terminaran olvidados otra vez detrás de un muro.
Cuando Daniel cumplió diez años le preguntó:
—Mamá…
—¿Sí?
—¿Es verdad que encontramos un tesoro?
Ella sonrió.
—Sí.
—¿Cuál fue la mejor parte?
El niño esperaba escuchar “el oro” o “
No quiso que terminaran olvidados otra vez detrás de un muro.
Cuando Daniel cumplió diez años le preguntó:
—Mamá…
—¿Sí?
—¿Es verdad que encontramos un tesoro?
Ella sonrió.
—Sí.
—¿Cuál fue la mejor parte?
El niño esperaba escuchar “el oro” o “