PARTE 2: LA MULTIMILLONARIA ME OFRECIÓ 85.000 DÓLARES PARA FINGIR SER SU ESPOSO, PERO CUANDO DESCUBRIÓ QUIÉN ERA REALMENTE MI HIJA, ROMPIÓ A LLORAR

Pero fue Darlene quien se quedó inmóvil al ver su expediente.

—¿Cuál es su apellido completo? —preguntó.

—Mercer —respondí—. Abigail Rose Mercer.

Su rostro perdió el color.

—¿Rose?

Asentí.

—Era el segundo nombre de su madre.

Darlene se apoyó contra la pared.

—¿Cómo se llamaba ella?

—Elena Rose Whitfield.

La ejecutiva dejó caer su bolso.

—No…

Me acerqué inmediatamente.

—¿Se encuentra bien?

Darlene me miró con los ojos llenos de lágrimas.

—Blake, ¿dónde está Elena?

Sentí que una vieja herida se abría.

—Murió hace seis años.

Darlene se cubrió la boca.

—Dios mío.

—¿La conocía?

Ella comenzó a llorar.

—Elena era mi hija.

El silencio que siguió fue insoportable.

Miré a Abigail.

Después a Darlene.

—Eso es imposible. Elena me dijo que no tenía familia.

La mujer negó desesperadamente.

—Porque mi hermano se encargó de que lo creyera.

Me senté lentamente.

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