Isabella, sé que no tengo derecho a pedirte nada.
—Entonces no me pidas nada. Habla.
Se sentó frente a mí.
Durante varios segundos no consiguió pronunciar una palabra.
Finalmente, abrió su bolso y sacó una memoria USB.
—Aquí están las grabaciones de las conversaciones entre Margaret y yo.
La miré sin tocarla.
—¿Por qué las guardaste?
Victoria bajó la cabeza.
—Porque tenía miedo.
Me explicó que, catorce años atrás, Margaret había negociado con su familia para unir los intereses empresariales de los Harper y los Lancaster.
El matrimonio de Ethan conmigo representaba un obstáculo para aquellos planes.
Margaret quería que Ethan se divorciara de mí y aceptara una alianza con los Harper.
Victoria había participado en aquella estrategia.
La camisa con la marca de pintalabios, las llamadas telefónicas y las apariciones públicas no habían sido simples coincidencias.
Habían querido que yo creyera que Ethan me engañaba.
—¿Y Ethan sabía algo? —pregunté.
—Sabía que su madre quería separaros. Pero no conocía todos los detalles. Creía que podría resolverlo después de la gala de vuestro primer aniversario.
—Pero nunca llegó a casa.
Victoria cerró los ojos.
—Porque Margaret le dijo que tú habías abandonado la mansión con otro hombre.
Sentí que algo frío me recorría la espalda.
Durante catorce años había pensado que Ethan había elegido a otra mujer.
Pero aquella no era toda la historia.
—¿Por qué no hablaste antes?
Victoria empezó a llorar.
—Porque después de vuestra separación, Margaret me dejó claro que destruiría a mi familia si decía una sola palabra. Y yo fui cobarde.
No intenté consolarla.
Su miedo podía explicar su silencio, pero no borraba su responsabilidad.
Tomé la memoria USB.
—¿Ethan ha visto esto?
—Todavía no.
—Entonces se la entregaré.
Victoria se levantó.
Antes de salir, se volvió hacia mí.
—Isabella, hay algo que debes saber. Margaret no solo quería separarte de Ethan. También preparó documentos para impedir que cualquier hijo tuyo pudiera reclamar derechos sobre la familia Lancaster.
Aquella noche, el abogado de Ethan examinó las grabaciones y los documentos.
A la mañana siguiente, el consejo de administración
La investigación sobre las actuaciones de Margaret había comenzado.
Y Ethan anunció públicamente que no donaría su fortuna hasta que se aclarara la situación legal de sus hijos.
1 thought on “PARTE 2: LOS TRES HEREDEROS DE ETHAN LANCASTER”