Marcus asintió.
—Afirma que ella desapareció voluntariamente con sus hijas y que un grupo de hombres armados las mantiene retenidas.
Me llevé una mano a la boca.
—¡Eso es mentira!
Elias permaneció sereno.
—Lo sé.
Marcus asintió.
—Afirma que ella desapareció voluntariamente con sus hijas y que un grupo de hombres armados las mantiene retenidas.
Me llevé una mano a la boca.
—¡Eso es mentira!
Elias permaneció sereno.
—Lo sé.