Nos abrazamos.
Por primera vez en mi vida comprendí cómo una existencia entera podía cambiar en apenas un minuto.
Daniel fue arrestado. Durante la investigación también salieron a la luz las historias de otras familias que habían vivido durante años con el mismo dolor.
En cuanto a mi matrimonio con Richard, no duró mucho.
Cuando todo terminó, mantuvimos una conversación sincera.
Admitió que el miedo y la desesperación lo habían llevado a tomar una decisión equivocada al intentar protegerme sin mi consentimiento.
Nos separamos en paz.
El día que me marché, me entregó el diario de Margaret.
En la última página había escrito:
«Si algún día encuentras a esta chica, no intentes decidir su destino por ella. Simplemente devuélvele la vida que le arrebataron».
Cerré el diario y rompí a llorar.
Aquel día comprendí que el mayor secreto de mi historia nunca había sido la fortuna del millonario.