Sofía eligió agua de jamaica.
Esta vez no tuvo que servírsela a veinte adultas.
Esta vez solo tomó su vaso con ambas manos, ya completamente recuperadas, y se sentó entre nosotros.
Sofía eligió agua de jamaica.
Esta vez no tuvo que servírsela a veinte adultas.
Esta vez solo tomó su vaso con ambas manos, ya completamente recuperadas, y se sentó entre nosotros.