Alejandro recordó a su madre, una mujer estricta que nunca había aceptado completamente a Lucía. Consideraba que su hijo debía casarse con alguien perteneciente a una familia influyente. Durante el divorcio, ella había insistido en que cortara todo contacto.
—Mi madre controlaba mi correspondencia en aquella época —murmuró.
Lucía asintió.
—Fue a verme cuando tenía cinco meses de embarazo.