Un niño esperó cinco horas para entregar un sobre a una empresaria… y dentro estaba su pasado perdido

Ya dentro, Ernesto le dio agua y una chamarra que guardaba en el vehículo. Diego bebió despacio, con ambas manos alrededor de la botella.

Elena observó el sobre.

Había aprendido durante décadas a reconocer cuándo un papel podía cambiar una reunión, una empresa o una vida.

Aquel sobre tenía ese peso.

Lo abrió.

Dentro encontró una fotografía antigua.

Dos personas estaban frente a una pequeña oficina con una puerta de vidrio. Sobre ella se alcanzaba a distinguir el nombre de una empresa que ya no existía:

“Valdés Mendoza Consultores”.

Elena dejó de respirar durante un instante.

La mujer de la fotografía era ella, mucho más joven.

El hombre que estaba a su lado era Rafael Mendoza.

Su primer socio.

Su mejor amigo durante cuatro años.

Y el hombre al que no había visto en dos décadas.

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