—Sí.
—Estaba en una caja de donaciones. Llegó la semana pasada.
—¿De quién?
—No lo sé. Alguien dejó varias cajas detrás de la tienda después del cierre.
La joven la miró fijamente.
—¿Había algo más?
La mujer dudó.
—Ropa de niños. Libros viejos. Algunas fotografías.
—Enséñemelas.
Unos minutos después, estaban en el almacén.
Abrió la primera caja.
Suéteres. Zapatos. Juguetes.
Entonces encontró una fotografía.
Catorce niños estaban de pie junto a un autobús escolar amarillo.
Sus compañeros de clase.
Reconoció la foto inmediatamente. Había sido tomada la mañana de su desaparición.
Pero algo no estaba bien.
Aquella fotografía nunca había aparecido en los periódicos.
Y detrás de los niños había un hombre al que nunca había visto antes.
En la parte posterior de la fotografía, alguien había escrito: