- Caqui verde: moderno, pero no universal El caqui es uno de los favoritos de las últimas temporadas por su carácter urbano y estructurado. El problema es que, al carecer de luminosidad, puede opacar el rostro y acentuar signos de cansancio. Muchas pieles se benefician más con verdes vibrantes como la salvia, el oliva fresco o la esmeralda, que aportan profundidad y vitalidad de manera inmediata.
- Neones: llenos de energía, pero abrumadores. Los colores neón son divertidos y llamativos, imposibles de pasar por alto. Pero su intensidad puede resultar excesiva cerca del rostro, desviando la atención hacia líneas de expresión o sombras. Si te gusta su espíritu audaz, lo mejor es incorporarlos como acentos: en zapatos, carteras o pañuelos. Así disfrutás de su fuerza sin permitir que roben protagonismo a tu brillo natural.
Cómo elegir colores querealcen tu luminosidad