La soledad puede hacerte confiar en la sonrisa equivocada.
Unas cuantas palabras cálidas pueden sentirse como un rescate cuando has pasado años siendo invisible.
Pero por favor, piénsalo dos veces antes de confiar en alguien que apenas conoces, sin importar lo amable, encantador o sincero que parezca.
A veces, el precio de una sola noche de calor humano puede ser demasiado alto.