De su bolsillo interior cayó una pequeña memoria USB gris.
Daniel se lanzó al suelo, la recogió y corrió hacia el terminal.
“¡Lucía!”
“Conéctala.”
00:00:22.
Daniel obedeció.
Apareció una ventana.
CLAVE DE RECUPERACIÓN.
“¿Contraseña?”
Lucía respondió inmediatamente.
“Sofía0719.”
La niña, todavía junto a su madre, protestó al fondo.
“Mamá, dijiste que no usarías mi nombre como contraseña.”
Nadie rio.
Bueno, casi nadie.
Daniel soltó una especie de carcajada nerviosa.
00:00:11.
Ejecutó el archivo.
00:00:08.
La pantalla se volvió negra.
00:00:06.
Alejandro sintió el latido en la garganta.
00:00:04.
Nada.
00:00:03.
Entonces el contador desapareció.
Los monitores quedaron congelados.
Durante 2 segundos no ocurrió absolutamente nada.
Luego apareció una línea blanca.
TRANSFERENCIAS BLOQUEADAS.
IMPORTE RETENIDO.
287.400.000 EUROS.
Daniel cayó sentado.
Alguien comenzó a llorar.
Otro técnico dio una palmada.
Después otra.
En pocos segundos la sala entera estalló.
Alejandro no celebró.
Miraba a Javier.
La memoria USB había salido de su bolsillo.