Alejandro reconoció el nombre de inmediato.
Era alguien en quien llevaba años confiando.
Y justo cuando empezó a leer lo que esa persona había hecho con Mariana y Lucía…
Mariana le arrebató la hoja.
—Antes de seguir leyendo —susurró—, necesito decirle por qué su empresa quería que mi hija y yo abandonáramos este departamento.
Alejandro sintió que el estómago se le cerraba.
Porque él jamás había ordenado desalojarlas.
Y alguien había usado su nombre para hacerlo.
Comenta “DOCUMENTO” y deja tu Me gusta si quieres descubrir quién firmó esa orden, qué estaban ocultando dentro del edificio y por qué Lucía llevaba semanas cosiendo hasta quedarse dormida frente a la máquina