El policía humilló a un abuelo en el parque sin saber que estaba tocando al hombre equivocado

—Equipo federal preparado. Director Rivas localizado fuera de servicio en el Parque de la Ribera. No intervengan todavía. Vigilen de cerca.

Tres camionetas negras salieron del edificio central sin sirenas.

Sin luces.

Sin ruido.

Don Manuel sintió vibrar su móvil dentro del chaleco.

No lo miró.

Ya sabía quién era.

Y también sabía que todo acababa de empezar.

Sergio perdió la paciencia.

—Arriba. Ahora.

Don Manuel se puso de pie despacio, con las manos visibles.

—Estoy colaborando.

—Claro que sí.

Sergio le arrancó el periódico de las manos, lo partió por la mitad y se lo lanzó a la cara.

Las hojas cayeron sobre el césped.

Una niña de cinco años empezó a llorar.

—Mamá, ¿por qué le habla así?

La madre la abrazó fuerte.

Don Manuel levantó las manos un poco más.

—No me estoy resistiendo.

Sergio lo empujó con ambas manos.

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