Adrián se pasó las manos por la cara.
—Mariana… ¿quién eres?Ernesto colocó una carpeta sobre la mesa.
—Mariana Alcázar es hija de Gabriel Alcázar, presidente del Grupo Alcázar.
Elvira soltó una risa nerviosa.
—Su papá era un maestro jubilado.
—Mi abuelo sí fue maestro. Yo usé el apellido de mi madre porque no quería vivir bajo el de mi familia.
Adrián comenzó a recordar cosas: la casa que yo había comprado antes de casarnos, el dinero con el que lo ayudé a arrancar su empresa, los contactos que aparecieron cuando su negocio estuvo a punto de quebrar.
Ernesto abrió la carpeta.
—Esta casa pertenece a un fideicomiso familiar previo al matrimonio. Y hace cinco años su empresa recibió un crédito de tres millones de pesos de una financiera vinculada al Grupo Alcázar. El contrato incluye garantías accionarias en caso de fraude o disposición irregular de recursos.