La rigidez excesiva suele darse debido a años de mala movilidad y falta de estiramientos. Cuando se preserva la flexibilidad, el cuerpo se mueve con menos esfuerzo, hay menos dolor lumbar y menor riesgo de lesión.
Esta habilidad indica que tus músculos y articulaciones mantienen elasticidad y buena salud.
4. Estar de pie sobre una pierna durante 30 segundos
El equilibrio es uno de los pilares de la independencia en la vejez. Estar de pie sobre una pierna evalúa la fuerza, la coordinación, la estabilidad y la capacidad del sistema nervioso para responder a pequeños desequilibrios.
Cuando se pierde esta habilidad, aumenta el riesgo de caídas, que son una de las principales causas de lesiones graves en adultos mayores. La buena noticia es que el equilibrio puede entrenarse y mejorarse incluso a edades avanzadas.
5. Levantarse del suelo sin usar las manos
Esta es una de las capacidades más completas y, al mismo tiempo, más olvidadas. Despegar requiere fuerza, flexibilidad, coordinación y equilibrio juntos.