Estaba operando de urgencia a la esposa del hombre que había sido mi mejor amigo durante más de 40 años cuando, al cortar su vestido, encontré algo pegado a su piel que me heló la sangre. “Preparen adrenalina, ahora”, ordené. Horas después descubrimos que su marido conocía perfectamente aquella alergia mortal… y tres meses antes había contratado un seguro de vida por seis millones

Elena estaba sentada sobre la cama.

Viva.

A su lado estaban Mariana Robles y otro agente de la Fiscalía.

Víctor dejó caer el portafolio.

Elena lo miró fijamente.

Y dijo solamente:

—Buenos días, amor.

La cara del hombre cambió por completo.

Y entonces comenzó a decir algo que ninguno de los presentes estaba preparado para escuchar.

PARTE 3

—Lena…

Víctor dio un paso hacia atrás.

—Esto… esto es un error.

Elena no respondió.

Víctor miró a Ignacio, después a Mariana y finalmente hacia la puerta.

Ignacio permanecía parado justo frente a ella.

—Me dijeron que había muerto —balbuceó Víctor.

Mariana abrió su carpeta.

—Se le comunicó que debía acudir al hospital por una complicación grave relacionada con su esposa. Quisimos conocer su reacción.

—¡Me dijeron que no había sobrevivido!

—Y usted llegó con documentación del seguro preparada.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *