Los gemelos Mercer: una conspiración médica, una madre que volvió de la tumba y un padre dispuesto a todo

Una capilla abandonada, una clínica secreta

La pista los condujo hasta la Capilla de Santa Inés, cerrada desde hacía años. Bajo el altar se ocultaba una clínica clandestina donde Genevieve había sobrevivido, más delgada, con una cicatriz en el cuello y el peso de haber permitido que sus hijos la creyeran muerta para protegerlos.

Allí explicó lo esencial:

  • Jonah heredó una inestabilidad celular que Yates activó siguiendo órdenes del Proyecto Eidolon.
  • Blythe se enfermó por causas naturales, atrapada en la misma investigación.
  • Eliza, la hija de Mara, había sido buscada por Crosby Vane —el verdadero cerebro detrás de todo— porque poseía una inmunidad celular estabilizada.

La terapia definitiva, dijo Genevieve, requería tres fuentes biológicas. Pero la secuencia final del tratamiento solo la conocía Yates, el mismo hombre que había enfermado a Jonah.

El ultimátum en el Muelle Nueve

Un mensaje de video confirmó lo peor: Vane tenía a Jonah y también a Yates, ahora prisionero y golpeado. La cita era a medianoche en el Muelle Nueve, con la exigencia de entregar a Genevieve, a Mara y todos los archivos del Proyecto Eidolon.

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