Eso dolió más.
—Mi nieta Fernanda ha elegido apoyar a su padre aun cuando sabe que muchas de sus decisiones son incorrectas. Espero que algún día aprenda que mantener la paz no significa proteger a quien hace daño.
Finalmente pronunció mi nombre.
—La propiedad quedará para Alicia porque es la única persona de esta familia que nunca me preguntó cuánto valía la tierra. Siempre me preguntó cómo podíamos cuidarla.
Tuve que taparme la boca.
Por primera vez desde el funeral lloré sin sentir vergüenza.
Pero el video no era lo peor para mi padre.
El cuaderno de cuero contenía fechas, cantidades y conversaciones registradas durante cinco años.
Mi abuela había escrito cada ocasión en la que Ricardo le pidió dinero.
Cada amenaza.
Cada intento de llevarla a una residencia para adultos mayores.
Cada reunión en la que habló de vender la costa a desarrolladores.